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Registo de autoridade
Ferrocarril del Sud
Pessoa coletiva · 1861-1948

En agosto de 1861 Edward Lumb solicitó de la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires autorización para construir un camino de hierro desde Buenos Aires a Chascomús. El asunto fue discutido ampliamente en la sesión del 12 de mayo en la Cámara de Diputados. El concesionario prometió construir un camino de primera clase a razón de 10.000 libras esterlinas por milla a cambio de una garantía por parte del estado de 7% sobre un capital de 750.000 libras aproximadamente. El proyecto fue bien recibido por los diputados, que hicieron mención del ejemplo del ferrocarril hasta Moreno para deducir el significado de esta otra vía que llegaría hasta Chascomús, mucho mayor. Por entonces, las distancias dificultaban la educación, la acción administrativa, la acción judicial, etc. Se dijo que «Antes del F. C. Oeste, estábamos a dos y tres meses de distancia de Las Flores porque venían cargas de nuestra campaña que se demoraban tanto en el invierno». Sobre lo que mayor discusión hubo fue en torno al monto de la garantía y el costo por milla, debido a que 1861 fue un año desfavorable para las finanzas a razón de la guerra en la que estaba inserta el territorio. Además, legislar sobre ferrocarriles por entonces no era fácil, debido a la falta de experiencia y a que el resultado de las pocas líneas que estaban siendo explotadas o en construcción era sumamente pobre.

El 27 de mayo de 1862 las Cámaras Legislativas de la Provincia de Buenos Aires autorizaron al Poder Ejecutivo para celebrar un contrato para la construcción de un Ferrocarril al Sud de la Ciudad de Buenos Aires (finalmente con un depósito de un millón de pesos en garantía ofrecido por el señor Lumb). El 12 de noviembre fue aprobada la traza del Ferrocarril del Sud según el plano presentado por el concesionario. La concesión fue firmada por Norberto de la Riestra, Ministro de Hacienda de la Provincia de Buenos Aires durante el gobierno de Bartolomé Mitre (1862-1868). Esta fue transferida a una compañía anónima en Londres, donde los banqueros Baring Hnos. y David Robertson (luego Lord Majoribanks) se interesaron por el proyecto, después de que el señor Lumb no encontrara en Argentina el capital necesario para formar una sociedad para la construcción y explotación de la línea. Por 21.500 libras esterlinas esta compañía tomó a su cargo todas las obligaciones y compromisos y adquirió todos los derechos y privilegios de la concesión, adoptando el nombre de «Gran Ferro-Carril al Sud de Buenos Aires». Sus estatutos fueron aprobados el 24/12/1862 y por decreto provincial del 12/8/1863 el estado reconoció por único y definitivo costo del F. C. del Sud la suma de 700.000 libras esterlinas. La empresa celebró luego un contrato con los señores Samuel M. Petro y E. Ladd Betts de Londres para la construcción de la línea.

El 7/3/1864 se organizó una fiesta con motivo de la inauguración de las obras, que tuvo lugar en el terreno donde se halla hoy la Plaza Constitución. El presidente de la República, Bartolomé Mitre, y el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Mariano Saavedra, figuraban en primer término en aquella asamblea al aire libre, donde brindaron además el ministro inglés Edward Thornton, el cónsul Frank Parish —Presidente de la comisión local del F. C. del Sud—, Rufino de Elizalde, Vélez Sárfield y Guillermo Rawson. Los contratistas, representados por William Crawford y el Ingeniero Constructor Thomas Rumball, empezaron enseguida los trabajos, lo cual posibilitó inaugurar la primera sección hasta Jeppener (77 kilómetros) el 14/8/1865 y toda la línea, hasta Chascomús (114 kilómetros), el 14/12 del mismo año. Las estaciones construidas entonces fueron Constitución, Barracas, Lomas de Zamora, Glew, San Vicente, Domselaar, Ferrari, Jeppener, Facio, Gándara y Chascomús.

La Estación Constitución se entregó al servicio público en agosto de 1865. Era una construcción sencilla y modesta; de aquí corrió el primer tren del F. C. del Sud. Plaza Constitución era uno de los lugares menos urbanizados de la ciudad, un vasto descampado de tierra inculta, intransitable en invierno por los pantanos y en verano por el polvo que se elevaba en espesas nubes al soplo de la más débil ráfaga. Su utilidad se reducía a ser el punto de reunión de las tropas de carretas que llegaban a Buenos Aires procedentes de los campos al sur de la provincia. Pululaban allí, además de los gauchos conductores de carretas, los mercaderes de los alrededores, los pichincheros de toda la ciudad y los que merodeaban en torno de las diversas actividades del mercado, recogiendo desperdicios, amén del incipiente movimiento de pasajeros de la entonces pequeña Estación Constitución.


El Ferrocarril del Sud en su proceso de instalación presentó una fuerte evidencia en la construcción del territorio. Produjo un impulso económico-social e institucional de trascendente importancia, reemplazando carretas y diligencias que unían los pueblos a la ciudad tras varios días de viaje por un «camino de hierro» que lo hacía en mucho menos tiempo. Se confió la integración geográfica del país al tendido de las líneas férreas: donde llegaba el tren, llegaba la modernización. La colonización significó un recurso para la erradicación de las grandes tierras sin cultivo. El Ferrocarril del Sud permitía al nuevo colono el acceso a las tierras que adquiría a bajo precio, recibiendo lotes no mayores de 50 hectáreas aptos para la agricultura, dotados de alambrados, casa, agua, útiles de labranza y demás enseres. Así, el ferrocarril fue convirtiendo los mercados cuasi-locales en un mercado nacional.

El comienzo de la declinación ferroviaria en Argentina se vinculó con la crisis de los años '30 y el cierre de los mercados mundiales, que fueron determinantes para que decreciera el flujo de la actividad agropecuaria en nuestra región. Los ferrocarriles se vieron afectados en la demanda de carga. Para paliar la situación referente al transporte de cargas y pasajeros, el gobierno argentino fomentó la construcción de rutas paralelas a las vías férreas como alternativa, lo que llevó a la creación de la Dirección Nacional de Vialidad en 1932. Así, la competencia con el transporte automotor generó pérdidas significativas, sobre todo en las cargas de corta y mediana distancia.

Años después, con el fin de la Segunda Guerra Mundial se reconfiguraron la economía y las finanzas internacionales. En nuestro país, el peronismo gobernante desde 1946 se encontró con el caso de las «libras bloqueadas»: al comienzo de la contienda bélica, Gran Bretaña había acordado con sus colonias y otros países no pagar en efectivo sus importaciones, pero sí ir acumulando créditos en libras esterlinas en el Banco de Inglaterra a su favor, a devolver una vez finalizada la guerra. La cantidad de libras bloqueadas de la Argentina sumaban 150.000.000. Paralelamente, los ferrocarriles de capital inglés desplegados en gran parte del territorio nacional venían perdiendo rentabilidad desde hacía varios años, lo que llevó a las compañías a reducir al mínimo sus inversiones para modernizar el sistema. A esto debe sumársele que en 1947 vencían los beneficios impositivos de que gozaban las empresas desde la llamada «Ley Mitre», sancionada cuarenta años atrás. Todo ello llevó a dichas empresas a sondear la posibilidad de desprenderse de la red ferroviaria.

Entre fines de 1946 y principios de 1947 se impuso la idea del gobierno argentino de adquirir directamente la red ferroviaria. El boleto de compraventa fue por 150 millones de libras esterlinas. La compra se formalizó recién en febrero del año siguiente, pagando el país con las exportaciones de carne y con una parte de las libras bloqueadas. En total se adquirieron 24.500 km. de vías, locomotoras, vagones, estaciones, terrenos, terminales portuarias, galpones, almacenes, talleres, grúas, caminos de acceso y elevadores de granos pertenecientes a las empresas. Este fue el final del Ferrocarril del Sud como empresa de capital británico, integrándose desde su nacionalización al activo del estado argentino. Con el control del sistema tarifario, el ente público pudo fomentar regiones postergadas que no eran prioridad de la compañía inglesa, que se interesaba sobre todo en facilitar el transporte de materias primas al puerto de Buenos Aires y enviar artículos de fabricación propia al interior del país.

Clarín
H. Mackintosh
Pessoa singular
Julio Sánchez Viamonte
Pessoa singular · 11/7/1856 - 6/4/1931

Julio Sánchez Viamonte nace en Buenos Aires, el 11 de noviembre de 1856. Cursa sus estudios secundarios en el Colegio Nacional Buenos Aires. Ingresa a la Universidad de Buenos Aires para estudiar Derecho. Integra junto a otros compañeros universitarios el Club Liberal. En 1882 presenta una tesis sobre el matrimonio, por su postura decididamente liberal, es rechazada por unanimidad, debido a que según el jurado trastocaba el orden religioso, es tildado de ateo y anarquista. Presenta una segunda tesis donde aborda un tema menos comprometido ideológicamente como “El usufructo legal”. Recibido de doctor en jurisprudencia comienza a desempeñarse en varios cargos públicos. En 1885 es designado Asesor letrado de la Municipalidad de la ciudad de La Plata. También ocupa el cargo de Fiscal de tierras con el objeto de defender la tierra pública provincial. Cuatro años después integra la Convención Reformadora de la Constitución provincial con una activa participación, en especial con un discurso sobre el sistema democrático universitario. Compagina su vida en dos vertientes, por lo lado, desarrollándose como abogado abordando temas relativos al Derecho Público, y por otro, en su desempeño como funcionario público. En 1898 es electo diputado nacional, representa a su provincia con una gestión que se caracteriza por la defensa de las autonomías provinciales y municipales, por un sistema más federal. Ese mismo año presenta un proyecto de ley para modificar la ley de ferrocarriles de 1891, y otro proyecto relativo a la jurisdicción del Poder Ejecutivo Nacional sobre las líneas férreas de la provincia de Buenos Aires. Un año después integra la Convención Reformadora de la Constitución. Ejerce la docencia en la Universidad de La Plata, impartiendo las cátedras de Derecho Internacional Público e Historia Constitucional. En 1912 y como resultado de la Ley Sáenz Peña resulta electo nuevamente diputado nacional por su provincia. Presenta varios proyectos, entre ellos, en 1915 propone formar un Jury para atender las acusaciones contra los funcionarios judiciales con excepción de los miembros de la Suprema Corte de Justicia y los jueces de sección, ese mismo año presenta otro proyecto de ley sobre los privilegios parlamentarios. Su participación se refleja en temas relacionados a la creación de instituciones públicas, la defensa del sistema republicano, y la buena administración de justicia. Luego de su trabajo como diputado, se dedica de lleno a su estudio jurídico. Fallece en La Plata, el 6 de abril de 1931.

Juan Manuel Ortiz de Rosas
Pessoa singular · Vivió entre 1839-1913. Gobernó entre el 2/7/1913 - 1/9/1913
Waldorp
Família · 1824-1969

La familia Waldorp de origen holandés guarda una intrincada relación con algunas de las obras de ingeniería más importantes en la ciudad de La Plata.

  • Juan Abel Adrian Waldorp, que nació en Países Bajos en 1824 y falleció en 1893, fue el ingeniero hidráulico que proyectó y dirigió la construcción del Puerto de La Plata (1883-1889).
  • Su hijo, con el mismo nombre, el Ingeniero Juan Abel Waldorp, nació en Países Bajos en 1859, falleció en La Plata en 1930, y se hizo cargo de la reconstrucción del Pabellón Argentino en Plaza San Martín.
  • Por último, también con el mismo nombre, nieto del primero, Juan Abel Adrián, nació en Ensenada en 1885 y murió en 1962, fue Arquitecto y el sucesor del italiano Carlo Morra en el Consejo Nacional de Educación, en la construcción de escuelas por toda la ciudad y realizó medio de centenar de obras donde se destacan, la sede del Club GEBA , el Palacio Escuela Bernasconi y la Municipalidad de Tandil.
Juan José Dardo Rocha
Pessoa singular · 1°/9/1838-6/9/1921

Hijo de Juan José Rosendo Rocha y Juana Arana, Juan José Dardo Rocha nació el 1°/9/1838, en una familia asentada en Buenos Aires desde hacía décadas. La fundación de la villa de Luján por Victoriano Rocha permitió remontar su hidalguía hasta seis generaciones atrás, para internarse en el siglo XVIII. Esta fue siempre su carta de presentación para el patriciado porteño. Durante el siglo XIX, los Rocha participaron en los episodios importantes de la vida política bonaerense. Hacia fines de la década de 1830, el padre y el tío de Dardo —Diego Arana—, desde la otra orilla del Plata participaron activamente en un complot para asesinar a Rosas, por entonces Gobernador de Buenos Aires. Se unieron al ejército de Lavalle a comienzos del decenio siguiente, pero quedaron aislados luego del retiro de Francia y debieron emigrar a Brasil y Montevideo respectivamente. Dardo vivió, de esta forma, su infancia separado de su padre y en condiciones convulsionadas, en el marco de represiones y persecuciones.

En 1846 Dardo ingresó en el Colegio Republicano para iniciar su educación elemental. Dos años más tarde, ya se convertía en un avanzado alumno de secundaria. Fue testigo privilegiado de cómo su padre se alineó a los porteños que se opusieron a Urquiza, que estaban encabezados por Valentín Alsina. También del sitio de Buenos Aires de diciembre de 1852, de sectores del interior de la provincia que aceptaban el Acuerdo de San Nicolás. Cuando Mitre se volvió la figura preeminente en Buenos Aires, Rocha fue partícipe de la operación histórica que se realizó para reivindicar la figura de Rivadavia, con la repatriación de sus restos en septiembre de 1857. Publicó del ex presidente un ensayo biográfico y lo volvió protagonista de su tesis doctoral, presentada en la Facultad de Abogacía de Buenos Aires en abril de 1863. Allí se ve su adhesión a las ideas políticas del modelo norteamericano y en particular de Alexis de Tocqueville.

Desde Caseros, Rocha comenzó a practicar el periodismo, un oficio tradicional entre los intelectuales de mediados de siglo XIX. En 1857 comenzó a fusionar el periodismo con la política, ya que ese año redactó el periódico manuscrito Eco Universitario, fundó el semanario La Nueva Generación y comenzó a escribir para los periódicos El 11 de Septiembre, La Espada de Lavalle, La Tribuna de Buenos Aires y La Patria, de Rosario, órganos todos de expresión del porteñismo de herencia unitaria. Mientras tanto, en 1856 ingresó a la administración pública como Oficial 1° de la Biblioteca de Buenos Aires, mientras que durante esos años también se le adjudica su ingreso a la masonería. Allí habría sido iniciado por su padre en 1858, quien a su vez había entrado por Garibaldi tres años antes, durante su exilio en Montevideo. El padre de Dardo Rocha fue uno de los fundadores de la Logia Constancia 7, donde ocupó diversos cargos, y en 1858 publicó el primer calendario masónico que se editó en Argentina. Ese mismo año, junto a intelectuales y activistas políticos como Carlos Guido y Spano, Carlos D'Amico, Nicolás Avellaneda, Carlos Tejedor, Miguel Cané y José Mármol —incluyendo a su padre José y a su tío Manuel Rocha—, Dardo fundó el Ateneo del Plata, una organización destinada a fomentar las letras, pero con un signo político definido. Un año después fue secretario del Club Libertad, subdivisión dentro del Partido Autonomista de Adolfo Alsina, que representaba a los grandes terratenientes y la burguesía mercantil. Por otra parte, para entonces también participó junto a su progenitor en la escuadra porteña y luchó en Cepeda, en el conflicto entre la Confederación y Buenos Aires que desembocó en el sitio por Urquiza de esta ciudad, así como se alistó en el 2° Batallón del Regimiento 1 en la Batalla de Pavón que dio por vencedor al ejército liderado por Mitre.

Promediando la década de 1860, Rocha continuó su activa participación periodística en tiempos de un auge extraordinario de la prensa, no solo en Buenos Aires sino también en el resto de las provincias. Había sido además corresponsal de guerra en las confrontaciones contra la Confederación. Comenzó a ejercer su profesión como abogado bajo el ala de Carlos Tejedor, quien había sido su padrino para el ingreso a la carrera de Derecho, además de su profesor. En esta época Rocha también ocupó diferentes cargos administrativos en la Secretaría Militar de Guerra y Marina, en la Secretaría de Negocios Constitucionales y en el Ministerio del Interior, para en 1864 ser finalmente elegido diputado para la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires. Estaba mezclado en las filas del autonomismo, partido representativo del porteñismo extremo, opuesto a la federalización de Buenos Aires y enfrentado al nacionalismo mitrista. Incluso Rocha participaba del Círculo Literario, un heterogéneo ámbito de discusión sobre política y organización de la república, cuyo presidente era Valentín Alsina.

Rocha volvió a tomar las armas en la guerra contra Paraguay hacia 1866, «para derrocar al tirano López». Siguió los pasos de su padre, que estaba en el frente desde hacía un año. Dardo fue Sargento Mayor de la misma compañía que lo había tenido como partícipe en Cepeda y Pavón y luego lo fue del 5° Batallón de la 2a. División de Buenos Aires. Participó de varios combates, entre ellos el de Pehuajó, y como consecuencia de las heridas y posterior fallecimiento de Keen en este combate, Rocha asumió su reemplazo como comandante. En la batalla de Curupaytí fue herido y debió regresar a Buenos Aires.

En la última parte de la década de 1860 Rocha se hizo cargo de la redacción de El Nacional, órgano del alsinismo, y desde allí regresó a la banca de diputado provincial. Tras la confrontación entre Mitre y Alsina —por entonces Gobernador de Buenos Aires— y el apartamiento de este último de la escena política, Rocha hizo sus primeros movimientos que lo situaron entre las figuras más destacadas de la política nacional, desempeñándose primero como Oficial Mayor y luego como Subsecretario del Ministerio del Interior, para después comenzar a participar más activamente en el alsinismo. No obstante, la posición de Rocha era moderada dentro del partido: vislumbraba que desde el discurso de autonomía bonaerense del alsinismo podían buscarse alianzas con los partidos del interior que también procuraban independencia frente a las presiones del gobierno central. Así, postuló a Alsina como Vicepresidente, acompañando a Sarmiento en las elecciones de 1868.

En 1870, Dardo fue elegido para integrar la Convención Reformadora de la Constitución de la provincia de Buenos Aires, donde mostró un pensamiento ecléctico que pretendía equilibrar tradición y racionalismo. Se trataba del espiritualismo, un pensamiento compartido por Avellaneda y José Hernández. Fuera del Congreso, Rocha extendió sus lazos sociales y en enero junto a Aristóbulo del Valle, Leandro Alem, Carlos Pellegrini y Luis Sáenz Peña fundó el Club 25 de Mayo, representanto de los sectores acomodados no vinculados a la tenencia de tierras ni a la importación. El Club se constituía por políticos y profesionales que promovían el desarrollo industrial.

Para 1872, Rocha fue elegido diputado nacional. Frente a la caída de los precios de los productos agropecuarios argentinos con la crisis de 1873, con Vicente Fidel López, Pellegrini y Cané, fue parte de las voces más enconadas que criticaban el modelo librecambista extremo y especialmente la injerencia británica en la economía argentina. Esto encontró eco entre los artesanos, industriales y productores de lana. Frente a la candidatura de Avellaneda, participó activamente en la coalición de Alsina con el ex ministro de Justicia e Instrucción Pública del gobierno de Sarmiento, lo que le valió una profunda antipatía de Mitre y La Nación, diario fundado por este último. Amén de este enfrentamiento la figura de Rocha creció, máxime al ser elegido senador nacional por la provincia de Buenos Aires en 1874. Hacia mediados de la década de 1870, continuó su actividad parlamentaria defendiendo la política proteccionista, especialmente en torno a los derechos aduaneros. Fue artífice de la candidatura de Roca en Buenos Aires para 1880, encontrándose inmerso en el Partido Autonomista Nacional y adscribiendo a la mayoría de sus ideales y métodos. Frente al tratamiento de la federalización de la ciudad de Buenos Aires en el Senado, Rocha apoyó la cesión a la Nación. Con la asunción de Roca como Presidente, Rocha se volvió un aliado a quien apoyar para la Gobernación, y diarios como El Nacional se involucraron activamente en ello. En febrero de 1881, los electores eligieron unánimemente a Rocha como Gobernador y a Adolfo González Chaves como Vicegobernador. El 1° de mayo tomó posesión del cargo con la idea de devolver una capital a Buenos Aires.

Su mayor obra de gobierno fue el impulso para la creación de la ciudad de La Plata como nueva capital de la provincia de Buenos Aires, lo cual se formalizó al año siguiente. Para su fundación había elegido el día 23 de octubre, cumpleaños de su madre, pero la lluvia y el anegamiento acabaron modificando el tiempo y el lugar (se había pensado originariamente en la zona de 11 y 43, pero se trasladó a lo que hoy es Plaza Moreno). La fecha inaugural se pasó al 19 de noviembre, día de nacimiento del hijo de Rocha, Ponciano. Durante el gobierno de Rocha se iniciaron en La Plata numerosas obras que luego fueron finalizadas o continuadas por su sucesor: el Ministro de Hacienda, los Cuarteles de Policía, Bomberos y Cárcel, el Teatro Argentino, el Departamento de Ingenieros, la Iglesia San Ponciano, el Hospital Neuropsiquiátrico Melchor Romero —en honor al compañero de armas de Rocha en la Guerra del Paraguay— y el Edificio Administrativo del Observatorio Astronómico. En 1884 también comenzó la construcción del «Museo Antropológico y Arqueológico de la Provincia de Buenos Aires», que hacia la década de 1890 se volvió el museo más importante del país. El Gobernador de la provincia de Buenos Aires se instaló en la nueva capital quince días antes de que venciera su mandato, el 15/4/1884.

Durante su gestión, como consecuencia de la ola inmigratoria fundamentalmente, la población bonaerense creció de manera vertiginosa y se produjo un «boom» de fundaciones al interior de la provincia. En octubre de 1881 Rocha aprobó la fundación de la ciudad de Necochea. Poco después se fundó Campana, al norte de la ciudad de Buenos Aires. En junio de 1882, se dividió el partido de Tres Arroyos en Coronel Pringles, Coronel Suárez y Tres Arroyos. En julio de 1883, Rocha decretó la fundación de una colonia agrícola en el paraje «Las Mellizas» del partido Nueve de Julio, conocida a partir de 1892 como Pehuajó, en homenaje al combate acaecido en 1866 en Corrientes, durante la Guerra del Paraguay.

Durante el gobierno de Rocha se le dio especial impulso tanto a la construcción de puertos como al desarrollo ferroviario. Se cumplió plenamente la promesa que hizo al asumir al mayor cargo provincial: «he de extender un kilómetro de vía férrea por cada día de mi gobierno». A comienzos de la década la provincia tenía cuatro ferrocarriles: de Buenos Aires a Ensenada, los del Norte, los del Oeste y los del Sud, de los cuales los últimos dos experimentaron una dramática evolución en la gestión de Rocha. Durante su mandato la nación construyó un muelle en San Nicolás y la concesión ferroviaria del Ferrocarril del Sud hizo otro tanto en Bahía Blanca. También comenzaron los estudios para el establecimiento de un puerto en Mar del Plata y otro en Nechea, así como para construir canales navegables en el interior de la provincia. Sin embargo, si bien hubo mejoras en la infraestructura de las vías navegables, la gran inversión en esta materia se concentró en el puerto de Ensenada.

En el trienio de Rocha (1881-1884) se llevaron a cabo mejoras de todo tipo en diferentes zonas de la provincia, atendiendo a múltiples necesidades de esta que el censo de 1881 había evidenciado. Se duplicó el número de escuelas, comenzó a funcionar la primera escuela nocturna para adultos y se creó la escuela de Artes y Oficios, destinada al aprendizaje de actividades productivas, única institución de su tipo en décadas. En materia agropecuaria e industrial, se introdujeron notables ejemplares bovinos y caballares para mejorar y mestizar los ganados provinciales. Concurrentemente se participó en exposiciones agropecuarias internacionales, que se comenzaron a realizar en la provincia. Se instalaban los primeros frigoríficos del país, ubicados en zonas portuarias de la provincia, y el 6/8/1883 abrió sus puertas la Escuela de Agronomía y Veterinaria y Haras de la Provincia de Buenos Aires, que posteriormente se denominó Instituto Agronómico Veterinario de Santa Catalina. En el área de servicios e infraestructura se dispuso la aplicación de pozos de agua semisurgente para proveer a las ciudades de agua potable. Además, se nivelaron miles de hectáreas, principalmente en la zona del Río Salado y la Bahía de Samborombón. En materia judicial, Rocha redactó un código penal, mientras que en materia penitenciaria se refaccionaron las cárceles. Todo ello produjo una importante deuda interna que se canceló a largo plazo con títulos públicos.

Mientras Rocha gobernó la provincia se finalizó el crónico déficit presupuestario que originaba crisis de pagos con contratistas y proveedores. Esto se dio a través de la «consolidación de la deuda» (generación de nueva deuda y cancelación con títulos públicos), lo que hizo que el Banco Provincia se regularizara. Rocha colaboró en facilitar créditos del Banco para construir edificios públicos en difentes ciudades del territorio provincial, como el Palacio Municipal de Adrogué, inaugurado en octubre de 1882. Al finalizar su mandato, el número de sucursales del Banco se duplicó y el capital se acrecentó, aunque las cajas quedaron exhaustas debido a la cantidad de obra.

En 1885 Rocha lanzó su candidatura presidencial. Se formó una coalición contra Roca en enero de 1886, de la cual Aristóbulo del Valle y Manuel Gorostiaga eran los representantes. Se constituyeron los Partidos Unidos que reunían las fuerzas de la Unión Católica; el Comité Argentino, de Rocha; el Comité del Pueblo, de Irigoyen; y el Partido Nacionalista, de Bernardo Lastra. La fórmula se proclamó públicamente en abril. A Rocha lo acompañaba Rafael García —cordobés de la Unión Católica— como candidato a Vicepresidente. Sin embargo, Rocha e Irigoyen estaban debilitados, y la candidatura acabó declinándose, siendo Juárez Celman el sucesor de Roca. Rocha terminó perdiendo el dominio de su partido y los acuerdos con las provincias que había conseguido, habiendo sido perjudicado tanto por las elecciones nacionales como por las de la provincia de Buenos Aires. Luego del triunfo como Gobernador de Máximo Paz —rival de Achával, a quien Rocha apoyaba— el ex mandatario provincial partió a Europa, de donde volvió dos años más tarde. En ese momento empezó a dudar de algunos de los resultados de la aplicación del «progreso» y reconoció aportes de la cultura latina, si bien Estados Unidos y la cultura anglosajona no dejaron de ser sus modelos. Estas ideas fueron expuestas en el Ateneo de Sevilla, donde presentó una conferencia titulada «La no inferioridad de la Raza Latina».

Rocha regresó a ocupar su banca de senador, y luego del fracaso de la revolución en julio de 1890, Juárez Celman le ofreció formar parte de su gabinete, lo cual rechazó. Cuando el Presidente presentó su renuncia un mes más tarde, Rocha mencionó que este no tenía temperamento político, ideas precisas ni resolución firme y clara, y propuso aceptar su renuncia por aclamación. Su casa fue lugar de reuniones políticas, pero los resultados de estas ya no tuvieron repercusión nacional como antes. Empezó a tener entonces relevancia en instancias diplomáticas y no tanto en las grandes decisiones políticas. En 1895 José Evaristo Uriburu lo envió a eclipsar cualquier acercamiento entre Bolivia y Chile, que habían iniciado un diálogo diplomático de riesgo para los intereses argentinos en la región. Era un hombre avanzado en la materia, experiencia que había comenzado veinte años antes cuando en misión secreta había sido enviado a Paraguay, donde había propuesto devolver los trofeos de guerra si Brasil hacía algo similiar (cosa que Argentina hizo en 1954 y Brasil, nunca). En diciembre firmó un acuerdo mediante el cual Bolivia cedía a Argentina la Puna de Atacama, algo que rechazó Chile argumentando que la zona le pertenecía, por lo que procedió a ocuparla. El conflicto se solucionó en 1899 con el Laudo de Buchanan, pero en 1909 se reflotó. Dardo Rocha volvió a ser llamado para intervenir y en 1911 dejó sentadas las bases para los arreglos fronterizos definitivos mediante el Protocolo Pinilla-Rocha.

En la Universidad Provincial de La Plata Rocha fue elegido su primer rector, cargo que ejerció ad honorem. También se desempeñó allí como Profesor de Derecho Constitucional. En 1905, cuando la universidad se nacionalizó, se retiró de la institución. En 1909 publicó anónimamente la obra teatral El sitio de Buenos Aires —que se presentó una sola vez en el teatro porteño Apolo—, a través de la cual reconstruyó la encrucijada de las luchas políticas que siguieron a Caseros, cuando según Rocha se jugó la suerte de Buenos Aires pagando un alto precio por sacarse de encima el peso de Rosas, siendo avasallada por el interior (representado por Urquiza). En 1915 Rocha fue designado presidente de la Asociación Internacional Americana, una agrupación que buscaba estudiar y vincular a los países americanos, pero que tuvo corta vida. En los años siguientes, el ex Gobernador de Buenos Aires encabezó la manifestación a favor de la declaración de guerra a Alemania en la Primera Guerra Mundial, formando el Comité Pro-Aliados, que atrajo a 6.000 adherentes. Fue un acto de oposición al gobierno de Hipólito Yrigoyen, en donde se reflejaba además la admiración que Rocha tuvo siempre por Estados Unidos. Por otra parte, en la época del Centenario Rocha visitó regiones del interior del país como Mendoza, Jujuy, Salta y Tucumán, donde fue agasajado por sectores que lo veían como representante de «tiempos heroicos» y lo ubicaban junto a figuras como Mitre, Pellegrini, Sarmiento, Avellaneda, del Valle, Tejedor, Urquiza, Alem, Alsina, Uriburu y Sáenz Peña.

A inicios de 1919 Dardo Rocha participó de la constitución de la Liga Patriótica Argentina, una organización que surgió a partir de la reunión de grupos civiles armados y militares en actividad y en retiro para atacar a obreros rebeldes y extranjeros, en particular a personas de origen judío. Rocha tenía coincidencias básicas con el pensamiento de la Liga, ligadas a su voluntad de reglamentar la inmigración, su crítica al modelo agroexportador y el liberalismo y su sospecha del voto popular y el régimen de partidos.

Los últimos años de Rocha lo mostraron como una figura consolidada de la elite porteña, un miembro legítimo de ella. Era uno de los vecinos más antiguos de Buenos Aires, donde murió el 6/9/1921 a los 83 años de edad. Sus restos fueron depositados en Recoleta por pedido suyo. Sus descendientes se opusieron a su traslado a La Plata, que se produjo en 1940.

Miguel Luis Morales
Pessoa singular · Intendente entre 1/1/1925-31/12/1926.
Cesar Diaz Cisneros
Pessoa singular · 1882–1968

El Dr. César Díaz Cisneros fue una figura destacada de la ciudad de La Plata, reconocido principalmente por su trayectoria académica y pública: Fue un eminente jurista y profesor de Derecho Internacional Público en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). En diciembre de 1926, ganó la cátedra de dicha materia por concurso, y ese mismo año llegó a desempeñarse como Presidente de la Universidad Nacional de La Plata (en ejercicio); y presidente del Club de Regatas La Plata.

Félix Pachano
Pessoa singular · 1°/1/1921-22/2/1923 (actividad registrada)

Fue Intendente Municipal entre el 1°/1 y el 11/12/1921. Este fue su primer mandato como jefe comunal. Su predecesor fue Santiago J. Storni y su sucesor, Pedro Haramboure. Pachano volvió a estar al mando de la Municipalidad entre el 3/1 y el 22/2/1923, esta vez como Comisionado. En esta segunda instancia, reemplazó a Miguel Luis Morales y fue sucedido por Gregorio Silva.

Emilio Andina
Pessoa singular · Vivió entre 28/5/1875 - 16/4/1935

Fue un escultor argentino, nacido en Bueno Aires en 1875, e hijo de padres italianos. Estudió en Milán en la Academia de Brera y en Roma en el Instituto Real de Bellas Artes. En 1905 regresó a Buenos Aires y realizó numerosas obras que hoy embellecen la ciudad. Entre ellas se destacan «El Trabajo» ubicada en Parque Patricios; «La flora Argentina» que se halla en el Jardín Botánico de Buenos Aires; «La Ñusta» ubicada en Parque Chacabuco; entre otras. En la ciudad de La Plata, se colocó el busto «El Tehuelche», de su autoría, en la puerta de acceso al Parque Saavedra, a mediados de 1926, y por ello recibió la suma de $3.000 moneda nacional por parte de la Comuna.

Las obras de Andina ponen en el centro distintas construcciones identitarias. Sus obra, no sólo realizan homenajes a figuras políticas argentinas, como en su monumento dedicado a Adolfo Alsina, sino que, desde otras miradas, se ocupa también de las representaciones de los pueblos originarios («La Ñusta» y «El tehuelche»), y de las luchas sociales («El Trabajo»)

Pedro Benoit
Pessoa singular
Angel Ambrogi
Pessoa singular
Obdulio Siri
Pessoa singular
Maximo Paz
Pessoa singular
Salud
Pessoa coletiva
Seguridad
Pessoa coletiva
Justicia
Pessoa coletiva
Educación
Pessoa coletiva
Gobierno
Pessoa coletiva
General
Pessoa coletiva
Cultura
Pessoa coletiva
AGMLP
Pessoa coletiva
Julio Dormal
Pessoa singular
Augusto Ballerini
Pessoa singular · Vivió entre el 20/8/1857-28/4/1902.

Ballerini nació en Buenos Aires el 20 de Agosto de 1857 y falleció el 28 de abril de 1902. Estudió pintura con Antonio Gazano, Eduardo Chartón y Francisco Romero. Continuó sus estudios de pintura en Italia en el Instituo Real de Bellas Artes. Sus obras llegaban a Buenos Aires y tenían una gran aceptación, a su regreso, dedicó varias obras a pinturas que reflejaban una identidad nacionalista junto con colegas como De la Cárcova y Della Valle. Fue colaborador artístico en el diario La Nación y La Ilustración Argentina. Entre sus múltiples trabajos realizó distintas obras por encargo al momento de la fundación de La Plata que decoran los edificios públicos.

Su obra, con una clara formación en el marco de principios académicos y clásicos, fue amplia y variada. Realizó obras decorativas, composiciones simbólicas, obras históricas, obras religiosas y también lo atrajo la tradición indígena, el motivo campestre, el retrato y el paisaje. .

Juan Antonio Buschiazzo
Pessoa singular · 9/10/1845 - 13/5/1917

Juan Antonio Buschiazzo nació en Italia, en 1845, y llegó a la Argentina a muy corta edad, estableciendose con su familia en la ciudad de Buenos Aires. En 1878, se recibió de arquitecto en la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas de Buenos Aires, convirtiéndose en el segundo diplomado de esta facultad, creada en 1874. Ocupó cargos políticos durante la intendencia de Torcuato de Alvear, en la que fue designado en 1880 director del Departamento de Obras Públicas de la Municipalidad.

Buschiazzo, fue socio fundador de la Sociedad Central de arquitectos junto con Ernesto Bunge, Joaquín Mariano Belgrano, Adolfo Buttner, Carlos Altgelt, Otto von Arnim, Juan Martín Burgos, Julio Dormal, Enrique Joostens y Fernando Moog, del Centro de Ingenieros, y de otras Sociedades.

En su labor como arquitecto se encuentran distintas obras y proyectos vinculados con la ciudad de Buenos Aires y la ciudad de La Plata, entre los que destacan: el edificio en la ciudad de La Plata para el Banco de la Provincia de Buenos Aires y sucursales del mismo; el cementerio de la Recoleta, Cementerio de la Chacarita (1887), Cementerio de Gualeguay y el ya desaparecido del pueblo de Belgrano, entre muchas otras obras.

Luis Ángel Viglione
Pessoa singular · Nació en 1852. 1881-1884 (actividad registrada)

Luis Viglione, fue ingeniero y arquitecto, nació en Uruguay en 1852, y se graduó en Buenos Aires en 1878. Participó en obras en Buenos Aires y en la ciudad de La Plata tuvo un rol destacado. Junto a Buschiazzo, realizó el Banco Hipotecario, actual Rectorado de la Universidad Nacional de La Plata y el Banco Provincia de Buenos Aires en 1884. Participó de la Comisión conformada por decreto del Ejecutivo Provincial con el fin de recibir, examinar y elegir distintos proyectos para la realización de edificios públicos en la nueva ciudad de La Plata conformada en 1881. Su lugar lo consiguió en reemplazó a Buttner que renunció sin hacerse cargo de sus misiones.

Armour
Pessoa coletiva · 3/7/1915-31/12/1969

El día 3/7/1915 se inauguró el frigorífico Armour en Río Santiago, propiedad de la sociedad norteamericana Armour and Company. Esta compañía contaba para entonces con más de 60 años de experiencia en la industria de la carne, y había construido el frigorífico de acuerdo con las exigencias de la higiene moderna del momento, montando un establecimiento modelo. El edificio estaba hecho a base de acero y cemento armado y costó aproximadamente 3 millones de pesos oro. Ocupaba 66.000 m².

Los corrales para la recepción de hacienda estaban techados en parte y tenían todos pisos de concreto y una capacidad total de 4.000 bovinos, 3.000 ovinos y 2.000 suinos. Anexo a ellos existía una playa de autopsias con dos digeridores destinados a la esterilización de cadáveres y despojos. Las playas de matanza estaban instaladas en el cuarto piso, con una capacidad máxima para faenar 1.200 bovinos, 3.000 ovinos y 2.000 suinos diarios. Para los bovinos funcionaban dos «cajones de matanza» y doce guinches o espacios para desarrollar; para los ovinos y suinos había una «wheel hog hoist», una rueda que llamaba la atención a los visitantes de los mataderos de Chicago. Los bovinos subían al piso superior por una «escalera manga» inclinada que partía de los corrales de hacienda y terminaba frente a los «knocking pens». Con esa disposición se reemplazaba el antiguo sistema que se observaba en casi todos los frigoríficos locales de entonces, a partir del cual se sacrificaba a los animales en el piso inferior. De esta forma, los novillos subían por su propia fuerza y desde el cuarto piso se eliminaban por medio de tubos, aprovechando la fuerza de la gravedad, todos los residuos y despojos. Se distribuían a los pisos inferiores las partes de la res que exigían manipulación especial.

Había 27 cámaras frigoríficas que estaban construidas con ladrillos sólidos, ladrillos huecos y doble capa de corcho con planchas, y los pisos con concreto reforzado y también con doble capa de corcho aisladora. De las 27 cámaras, 9 se destinaban al «frozen beef» y 18 para «chilled beef», siendo la capacidad de las primeras de 2.500 reses y de las segundas de 5.500 reses.

Los sistemas de refrigeración que se utilizaban eran el de «direct expansion freezers» para la carne congelada y «brine spray» para el «chilled beef». Los compresores de amoníaco instalados eran tres marca «Frick upright», sistema vertical, cuyo poder total era de 900 toneladas de hielo en 24 horas. La provisión de agua estaba asegurada por un caño de alimentación que traía agua del río.

Compañía Sansinena de Carnes Congeladas
Pessoa coletiva · 1885-actualidad

Su origen es vasco-francés (distinguiéndose de los orígenes de otros frigoríficos norteamericanos o ingleses como Swift, Armour, Bovril o Anglo). Gastón Sansinena transformó en 1885 la firma La Francesa en la Compañía Sansinena de Carnes Congeladas, más conocida como el frigorífico La Negra. Este se convirtió en un nombre —y un logo— de altísima pregnancia y recordación entre los argentinos. Tuvo mucho más que carne y carnicerías: también conservas de frutas y verduras y óleo palmitina. Tuvo sucursales en Londres, París, Liverpool, Santos, Le Havre y Dunkerque, y hasta un tango para piano (sin letra) que compuso Enrique Delfino para la difusión de la marca. Las latas, los recetarios y los camiones venían con el característico logo de la negra de perfil con su cabello atado (que se transformaría en un pañuelo rojo de lunares blancos más adelante) con un gran aro con la letra S de Sansinena colgado en la oreja.

Desde finales del siglo XIX, con las nuevas tecnologías y la posibilidad de enfriar las carnes en los barcos de ultramar, Sansinena logró dar vuelta una página y concebir otra etapa para sus saladeros y su compañía de sebo al crear la Compañía Sansinena de Carnes Congeladas. Ubicada a las orillas del Riachuelo, comenzó a exportar con éxito y logró tener un gran stand en la Exposición Universal de París de 1889. La crisis de 1890, sin embargo, lo golpeó duramente y en 1891 dejó de ser una sociedad familiar para convertise en una sociedad anónima: se incorporaron entonces Pedro Luro y Ernesto Tornquist (que ya eran socios en el Hotel Bristol de Mar del Plata). Agustina, la hija de Luro, además, estaba casada con su hijo Francisco Sansinena.

Con Tornquist como presidente de la compañía se construyó la planta de Cuatreros (hoy General Cerri), en las afueras de Bahía Blanca, donde el magnate tenía grandes extensiones. La dotó de muelle propio y un ramal ferroviario que llegaba hasta el puerto. De la obra participó el ingeniero Huergo.

El complejo frigorífico tenía también una amplia playa de faena para vacunos y ovinos, corrales de encierre y bretes de clasificación de tropas, saladero de cueros, graserías, preparación de menudencias, procesamiento de tripas, una sección para elaboración de jabón marca Aguará, muy prestigiosa.

En 1906, las ventas se expandieron en el mercado sudafricano mediante la compra de una empresa de Cape Town que disponía de 44 locales de carnicerías, lo cual llevó a que se formaran varias sociedades en Europa: la Compagnie Française Sansinena de Viandes Congelées (1917) en Francia, la Compagnie Belge (1923) que adquirió el año siguiente la Fleisch Einfuhr Gesselscahft de Alemania. Durante la presidencia de Marcelo Torcuato de Alvear, el frigorífico fue visitado en 1924 por el príncipe heredero del trono de Italia, Humberto de Saboya; y en 1925 por el príncipe de Gales, Eduardo de Windsor, por entonces heredero de la corona británica. Hacia entonces, en el mercado local producía 40 clases de fiambres y cortes porcinos, 25 clases de embutidos, conservas enlatadas, harinas de carne hueso y la exportación mensual de 40.000 reses ovinas y 20.000 de reses vacunas. Ya para fines de los años 30, contaba con 200 sucursales en Capital Federal, Gran Buenos Aires y otras ciudades argentinas.

Por esos años, la firma Sansinena alquiló sus instalaciones de frío a la empresa Argentine Fruit Distributors para refrigeración y embarque de frutas provenientes del Valle de Río Negro, creándose una división que elaboraba dulces, mermeladas y frutas al natural enlatadas para consumo interno y exportación. En 1947, La Negra regresó a la producción y exportación de carnes y atendió la alta demanda de la Europa de posguerra. En 1952 la planta de Cuatreros fue adquirida por la Corporación Argentina de Productores de Carnes (CAP), que había nacido en 1935, tras el álgido debate sobre la monopolización británica de la comercialización de la carne. A mediados de los 70, la CAP, intervenida por el estado nacional, perdía activos en todo el país y decidió cerrar el frigorífico La Negra de Avellaneda (donde en 1986 se montó el Shopping Sur, el primero del país, y en 1997 se instaló Carrefour, que aún conserva el arco del primer La Negra) y el Yuquerí de Concordia. Se incorporó a la planta de Cerri la fabricación de latas de corned beef, paté de foie, picadillo de carne y jamón del diablo, entre otros.

En 1996, la firma estaba bastante desmantelada y fue adquirida por la paraguaya Translink, que presentó quiebra en el año 2000. En 2001, Miguel Pío Uriburu registró la marca, que había quedado en el aire sin que nadie la reclamara. La transferencia se realizó ese año, pero la nueva firma empezó a operar en 2004. La marca sigue en operación constante desde el 2004 hasta la actualidad. Además de La Negra, operan las marcas de conservas La Mere Michelle y Changuito.

Oldsmobile
Pessoa coletiva
Koenig & Bauer
Pessoa coletiva · 1817-actualidad

En 1814, la prensa de cilindros de Friedrich Koenig imprimía «The Times» en Londres, el primer periódico de la historia impreso con una máquina a vapor. En cierto sentido, se asistía aquí a los albores de la era de los medios de comunicación. Fue en 1817 cuando, en un monasterio secularizado de Oberzell —cerca de Wurzburgo, en el centro-sur de Alemania—, Friedrich Koenig y Andreas Bauer fundaron Schnellpressenfabrik Koenig & Bauer, que durante las décadas y siglos siguientes, gracias a la alta calidad de sus productos y a sus importantes innovaciones, alcanzó un éxito considerable. Esto se vio a lo largo del siglo XIX, período en el que se destacaron los siguientes acontecimientos: en 1855, Koenig & Bauer se distinguía por crear un fondo de prestaciones por enfermedad a sus empleados; en 1861, Andreas Albert —antiguo artesano de Koenig & Bauer— y Andreas Hamm fundaron la Schnellpressenfabrik Albert & Hamm, que más tarde pasó a llamarse Albert-Frankenthal y en 1990 volvió a formar parte de la empresa. En 1868 Koenig & Bauer creó su propia escuela de formación profesional y en 1876 se fundó Druckmaschinenfabrik Mailänder, cuyas innovaciones y tecnologías fueron fundamentales para el desarrollo de la decoración de metales (esta empresa adquirida por Koenig & Bauer en 2006). En 1898 se fundó Dresdner Schnellpressenfabrik en Radebeul, que cobró gran popularidad con el desarrollo de sus prensas de impresión Planeta desde 1930.

Apenas iniciada la nueva centuria, hacia 1901 Koenig & Bauer se trasladó del monasterio de Oberzell al otro lado del río Meno, a una fábrica de nueva construcción de 80.000 m², donde se encuentra su sede actual. En 1920 la empresa operó por primera vez como sociedad anónima, mientras que en 1936 se fundó Durst AG, que se centró inicialmente en equipos fotográficos e integra la firma desde 2019 a través de Koenig & Bauer Durst, ocupándose actualmente del desarrollo y la comercialización de sistemas de impresión digital de una sola pasada para las industrias del cartón plegable y ondulado. En 1940 se fundó el fabricante de troqueladoras Ibérica —integrada en la empresa desde 2016— y en 1952 se creó la Koebau-Giori-Intagliocolor, la primera calcográfica multicolor para la impresión de billetes, fruto de un acuerdo de colaboración entre Koenig & Bauer y la Organización Giori para la producción de prensas de seguridad. En 1955 surgió Kamman Maschinenbau GmbH, que inicialmente se especializó en envases de vidrio para productos médicos y farmacéuticos y hoy es líder mundial en decoración directa sobre el vidrio, integrando el grupo Koenig & Bauer desde 2013. Por su parte, en 1957 se formó el fabricante checo de máquinas de impresión Grafitec, que se integró a la empresa en 2005. En 1967 se fabricó la primera máquina de impresión offset de pliegos, que llevó el nombre de «Rapida», mientras en 1972 se fundó Metronic, especializada en sistemas offset UV para soportes de datos electrónicos y dispositivos de codificación, adquirida por Koenig & Bauer en 2004.

En 1978 se creó Celmacch Group Srl, integrada a Koenig & Bauer desde 2022, y se consolidó rápidamente como fabricante líder de prensas flexiográficas de alta resolución y troqueladoras rotativas para el procesamiento de cartón ondulado. Un año después, en 1979, se fundó Flexotecnica SpA, especialista en la impresión de envases flexibles, la cual se sumó a la empresa en 2013, y en 1989 fue el turno de Duran, empresa para fabricar máquinas plegadoras y encoladoras, adquirida por Koenig & Bauer en 2018. Por último, hacia 2001 De La Rue Giori SA, altamente ponderada en el campo de la impresión de billetes, fue adquirida por el grupo Koenig & Bauer, que en 2017 en la celebración de su 200° aniversario inauguró el Centro de Tecnología para Clientes y en 2018 presentó la tecnología de inteligencia artificial «Kyana».

Hoy en día, Koenig & Bauer es una empresa reconocida en la industria de la impresión global, habiendo estado a la vanguardia de la tecnología de este rubro durante más de dos siglos y siendo pionera en innovaciones que dieron forma a la industria. Sus ingresos ascienden a 1.300 millones de euros, cuenta con 5.600 empleados en todo el mundo y tiene más de 200 ubicaciones de ventas y servicios y 11 sitios de producción.

Juan José Alsina
Pessoa singular · 29/8/1883-23/11/1969

Oriundo de Mercedes, provincia de Buenos Aires, era médico clínico. Su gestión como Comisionado Municipal tuvo como predecesor al Intendente Juan Carlos Chaumeil (22/2-1°/7/1917) y como sucesor al Comisionado Adolfo Vieyra Latorre (17/3-9/6/1919). Fue Ministro de Hacienda de la provincia de Buenos Aires en 1920 y Vicepresidente del Consejo General de Educación de la misma jurisdicción entre 1922 y 1928. Años más tarde fue electo en representación por la Unión Cívica Radical como Diputado de la Nación por la Provincia de Buenos Aires, para ejercer como legislador en el período 1936-1940. Falleció el 23/11/1969, a los 86 años de edad, en la ciudad de La Plata.

Agustín B. Gambier
Pessoa singular · 15/8/1914-22/2/1917 (actividad registrada)
Carlos Alfredo D´Amico
Pessoa singular · Vivió entre 23/4/1839 - 18/8/1917. Gobernador entre 1/5/1884 - 1/5/1887

Nació en Buenos Aires, estudió derecho en la Universidad de Buenos Aires donde se graduó de doctor en jurisprudencia en 1863.Al año siguiente, fue elegido diputado por Buenos Aires pero no aceptó el cargo, rehusando su candidatura. Fue uno de los principales redactores del diario El Nacional, en el que sirvió los intereses del partido Autonomista, fundado por Alsina. En ese mismo año se le nombró secretario del Senado de Buenos Aires, cargo que desempeñó durante dieciséis años. Asistió a las batalles de Pavón y Cepeda luchando en favor de Buenos Aires, y entre 1884 y 1887 fue elegido gobernador de la provincia, con Matías Cardoso como su vicegobernador.

Fue cercano a Rocha y un continuador de su obra. Continuó con la construcción de La Plata, y dio impulso a las obras públicas en toda la provincia: caminos, desagües, abastecimiento y almacenamiento de agua. Mandó levantar el Censo General, que documentó un periodo de la historia edilicia de la ciudad de La Plata, y publicó el Registro Gráfico de la Provincia. Entre sus obras importantes en la ciudad de La Plata, se destaca la obtención de un predio al Oeste del bosque para la construcción del edificio del Museo de Ciencias Naturales, contratando a Enrique Aberg, edificio que fue inaugurado el 22 de abril de 1887, cuando finalizaba su mandato.

Durante su gobierno se sancionó de la Ley Provincial Nº1810, el 5 de marzo de 1886. La misma establecía las actividades de las municipalidades con un cuerpo ejecutivo centralizado en la figura de un Intendente y un cuerpo colegiado con funciones deliberativas conformado por distinta cantidad de concejales según el municipio. Su administración fue ampliamente apoyada por el Partido Autonomista Nacional desde el comienzo pero poco a poco las disputas internas terminaron por desestabilizar su gobierno, una muestra de ellos es que su sucesor fue Máximo Paz, a quien D´Amico consideraba un adversario político y que desarmó el proyecto de las autonomías municipales que había intentado consolidar.

Luego, tuvo un breve período viviendo en México, y a su vuelta permaneció alejado de las actividades públicas. Escribió a fines del siglo varios libros entre los que se destaca «Buenos Aires. Sus hombres, su política (1860-1890)», donde juzgó con extrema severidad a las personalidades que actuaron en esa época como Mitre, Sarmiento y Roca, y realiza un estudio sobre la crisis económica de 1890.

Falleció en Buenos Aires, el 18 de agosto de 1917. Su acta de defunción indica que su fallecimiento ocurrió a causa de gangrena a los 78 años, en Capital Federal. Trasladado a La Plata, en la bóveda familiar, perteneciente actualmente a la familia de Julio Triaca. Se había casado con Edelmira Díaz, con quien tuvo seis hijos: Lucila, Genaro Luis, Clotilde, Judit, Pablo Emilio y María Albertina.

Fue el primer gobernador en residir en La Plata. Su casa, ubicada en la calle 14 entre 53 y 54, fue proyectada por el arquitecto Leopoldo Rocchi en estilo Renacimiento italiano, e inaugurada en 1887.

Alfredo Marchisotti
Pessoa singular · Intendente entre 8/10/1932 - 6/11/1933

Alfredo Marchisotti, se desempeñó en el cargo de Intendente de la ciudad de La Plata entre el 8 de octubre de 1932 y el 6 de noviembre de 1933. Durante su mandato, tuvieron lugar los importantes festejos por 50° aniversario de la fundación de la ciudad, que contaron con la presencia del gobernador de la provincia Federico Martínez de Hoz y el presidente Agustín Pedro Justo, y en el que se realizaron diferentes actividades: Tedeum e inauguración parcial de la Catedral, pues la obra había quedado inconclusa a causa de la crisis económica; un homenaje al fundador Dardo Rocha con concentración de escolares y desfile militar; un banquete oficial en el Teatro Argentino; una fiesta hípica en el hipódromo local, una recepción en el Palacio Municipal y fuegos artificiales. Políticamente, pertenecía al Partido Demócrata Nacional que nucleaba al conservadurismo bonaerense, pero las disputas internas y la lógica fraudulenta condujeron a su destitución. Marchisotti, asume ante la renuncia de Hirschi el 7 de octubre de 1933, siendo Presidente del Concejo Deliberante, al poco tiempo de iniciada su gestión se vio envuelto en la lucha interna con los concejales oficialistas que tuvo lugar como escenario principal la renovación de las autoridades partidarias en septiembre de 1933, la derrota del Intendente en esas internas signó su suerte para su futuro ya que el grupo que representaban los concejales oficialistas denunciaron que Marchisotti había usado su cargo para incidir en el resultado de las próximas elecciones comunales y además, se había vinculado con fuerzas políticas ajenas al partido para tomar represalias contra prestigiosos dirigentes del mismo y que por tales motivos había abandonado sus funciones y Saraví Hardy, Presidente del Concejo, asumió el gobierno de la comuna. Ante esta situación Marchisotti ofreció resistencia y buscó llevar el caso a la justicia y pidiendo intervención del gobierno provincial; al mismo tiempo los jefes políticos de la ciudad crearon una Comisión Investigadora dedicada a indagar las actuaciones del gobierno del intendente depuesto. El resultado de esta tensión interna del conservadurismo bonaerense en la ciudad, resultó en que la comisión investigadora del Concejo reunió suficientes pruebas como para poner fin a la gestión de Marchisotti: «excesos no justificados en las partidas de gastos, contratación de servicios sin licitación previa, concesión de chapas de automóviles sin cumplir los trámites correspondientes, designaciones de funcionarios que no reunían los requisitos para la función encomendada, liquidación de sueldos a personas que no figuraban en las planillas del personal» (Béjar, 2005, p.8). Los concejales lograron así su cometido y pese a que Marchisotti recurrió nuevamente a la Corte Suprema, en esta ocasión, el Ejecutivo provincial decidió intervenir pero en favor de la asunción de Saraví Hardy en reemplazo del intendente que sería juzgado.

Luis Monteverde
Pessoa singular · Vivió entre 21/9/1859 - 28/7/1925. Intendente entre 16/9/1898 - 1/1/1900. Gobernador entre 20/5/1921 -1/5/1922

Luis Monteverde fue un agrimensor, ingeniero y político argentino, que ocupó diversas funciones en la política provincial y municipal. Entre 1898 y 1900 fue elegido Intendente de la ciudad de La Plata, en 1918 fue elegido como Vicegobernador de José Camilo Crotto y por la renuncia del mismo asumió el cargo de gobernador de la provincia de Buenos Aires entre 1921 y 1922. Nació en Buenos Aires y cursó sus estudios en la misma ciudad. Trabajó como escribiente en el Departamento de Ingenieros de la Nación en 1881 y realizó trabajos importantes de topografía y cartografía durante la Conquista del Desierto y en la fundación de la ciudad de La Plata. La ciudad de La Plata fue su casa durante gran parte de su vida, fue concejal en el primer Concejo Deliberante de La Plata, y en reiteradas ocasiones. Se diplomó de agrimensor en 1886 en el Colegio de Ingenieros de la Nación, título luego validado por la Universidad Nacional de La Plata, de la cual fue un actor principal en la organización de la misma, siendo miembro del consejo universitario y decano de la Facultad de Ingeniería.

Fue un miembro importante en la fundación de Unión Cívica en 1890, mientras ocupaba el cargo de concejal municipal de la Ciudad de La Plata. Fue candidato a Diputado Nacional y participaría de los levantamientos revolucionarios que conocemos como la «revolución del Parque». Cuando la Unión Cívica se dividió, Monteverde se unió a la Unión Cívica Radical. Fue diputado a la Legislatura de la provincia para el período 1891-1894. Tuvo una gran participación en la Revolución frustrada de 1893 en la que fue el jefe de la Junta Revolucionaria en La Plata y en la que terminó apresado.

En 1896 se reincorporó a la contienda electoral en las filas de la UCR. Asumió una concejalía y fue elegido vicepresidente primero del Concejo Deliberante. A fines del mismo año resultó electo diputado provincial. En 1898 ocupó nuevamente una concejalía y asumió como Intendente de La Plata y como senador provincial, cargo este que ejercería hasta 1901. En aquellos tiempos, la ocupación en simultáneo de cargos municipales y provinciales no generaba incompatibilidad y Monteverde logró llevar adelante ambos mandatos. Durante su desempeño como Intendente Municipal, generó un gran número de obras públicas.

Entre 1900 y 1912, el radicalismo optó por abstenerse en algunas elecciones y no presentar candidatos a modo de reclamo. Durante esos años Monteverde, continuó recolectando reconocimiento y apoyos sociales y políticos desempeñando actividades de trascendencia social: presidió la comisión de fundadores de La Plata; fue Socio fundador del Club Gimnasia y Esgrima de La Plata; integró comisiones de asociaciones benéficas, tales como la sociedad de bomberos voluntarios de Lanús y continuó con su actividad de agrimensor y su labor universitaria.

Ya bajo el mandato de Hipólito Yrigoyen, en 1916 se decidió la intervención de la Provincia de Buenos Aires a manos de José Luis Cantilo, quien tenía el mandato de llamar a elecciones para 1918. Estas elecciones a Gobernador de la Provincia de Buenos Aires a llevarse a cabo en 1918 encontraban a la Unión Cívica Radical en una inmejorable posición, Luis Monteverde, era uno de los radicales bonaerenses más viejos entre los considerados y su fuerte influencia como representante en la ciudad Capital lo puso como vicegobernador de José Camilo Crotto. Esta fórmula vinculaba el liderazgo y la fuerte conducción política de Crotto con el perfil de mandatario de Luis Monteverde, conocedor de las necesidades del Estado, ya que había recorrido la provincia, trabajando en ella y conquistando entre los vecindarios una popularidad efectiva. Esta fórmula obtendría en las elecciones una aplastante victoria, obteniendo el 59% de los sufragios.

Más tarde, en 1921, se produciría un duro enfrentamiento entre José Camilo Crotto e Hipólito Yrigoyen, quien lo había postulado como Gobernador años antes. Este enfrentamiento produjo duros cruces y un clima de inestabilidad y desgobierno producto de las tensiones y la presión que ejercían los dirigentes yrigoyenistas de la Provincia de Buenos Aires. Esta disputa finalizaría con la renuncia del Gobernador José Crotto en mayo de 1921 y la posterior asunción de Luis Monteverde como gobernador interino hasta completar el mandato que finalizaría un año más tarde.

Más tarde, dentro de la situación interna de la Unión Cívica Radical se alineó en las filas del personalismo y a los dos años de haber abandonado la Gobernación de la provincia fue elegido diputado nacional para el período 1924-1928. Durante su mandato de diputado, proyectó un hospital para enfermos de tuberculosis en Sierra de la Ventana, la Biblioteca de la Ciudad de La Plata, que luego se incorporó a la Universidad, y el Monumento a Giuseppe Garibaldi en la Plaza Italia de Buenos Aires. Falleció en el desempeño de esas funciones el 28 de Junio de 1925 y sus restos descansan en el Cementerio de La Plata.

Pío C. Biava
Pessoa singular · 24/4-30/5/1916 (actividad registrada)

Solicitó el 24/4/1916 la introducción de carnes procedentes del frigorífico Armour para vender a los carniceros de la ciudad de La Plata. El 4/5 del corriente obtuvo tal permiso. No obstante, el 19/5 manifestó su insatisfacción con la calidad de carne del frigorífico Armour y solicitó que el Comisionado Municipal validara el permiso para introducir, en su lugar, carnes de «La Negra», lo cual le fue denegado debido a las dificultades que ofrecía el control para la venta e higiene.

Ramón J. Álvarez
Pessoa singular · 27/10/1916 (actividad registrada)

El día 27/10/1916 solicitó que se le permitiera la compra de menudencias en general (mondongos, lengüitas, sesos, etc.) de los frigoríficos de Berisso para su reparto a carnicerías. Tal artículo no había para entonces en Abasto.

E. Poza
Pessoa singular · 31/10-21/11/1916 (actividad registrada)
José García Cortina
Pessoa singular · Secretario al 12/6/1918

Según expedientes, podemos decir que a la fecha 12/6/1918, desempeñaba funciones como Secretario de la Municipalidad de La Plata.

Manuel Giménez
Pessoa singular · Se desconoce

Manuel Giménez, fue quien tuvo a su cargo una empresa de Tramways en la ciudad de La Plata a partir de 1884 cuando obtuvo la concesión de dicho servicio por parte del municipio. En 1885, inauguró dicha empresa de tranvías a tracción a sangre que llegó a tener 254 caballos, 80 peones, 55 agentes administrativos y una afluencia de alrededor 30.000 pasajeros. Con un total de 20 kilómetros de vías y estaciones centrales en La Plata, Ensenada y Tolosa, la empresa contaba con un recorrido que unía las plazas Italia-Moreno-San Martín para luego dividirse en dos ramales: uno, tomando la 52, atravesaba el Paseo del Bosque donde llegaba hasta El Dique, y el otro cumplía el trazado extendiéndose a 1 y 44 donde retornaba hacia la estación del Ferrocarril Provincial, actual Pasaje Dardo Rocha, por diagonal 80. En octubre de 1892, la ciudad fue elegida para albergar la primera prueba piloto en el continente de un tranvía eléctrico. Dueña de un sistema de alumbrado público adelantado a su época, estaba mejor preparada que Buenos Aires para el ensayo, que tuvo lugar en avenida 7 entre 45 y 50. Sin embargo, hasta 1910, los tranvías eléctricos no funcionaron con continuidad en la ciudad.

Castillo & Michalowicz
Pessoa coletiva · 1915-1918 (actividad registrada).

Hacia junio de 1918 ofreció a la Municipalidad de La Plata una máquina tipográfica Koenig & Bauer sin usar a $8.000 moneda nacional que permitía hacer impresiones en papel de hasta 83 x 122 centímetros, ocupando la materia impresa 78 x 117 centímetros. En aquella época, las máquinas nuevas eran muy escasas en la región debido a los efectos de la Primera Guerra Mundial. En 1915 había comprado otra máquina tipográfica del mismo formato pero de otra fabricación, y la había ofrecido a $5.350 moneda nacional.

Eduardo Miche
Pessoa singular · Se desconoce

Eduardo Miche es el nombre de la persona que prestó su domicilio en la localidad de Tolosa para que funcionara, provisionalmente, la casa matriz del Banco Provincia en la nueva ciudad capital. Funcionó allí entre 1882 y 1884, cuando se trasladó a un domicilio también rentado hasta el lanzamiento de su propio edificio en 1886.

Arana y Hnos.
Pessoa coletiva · 18/11/1915 (actividad registrada)
Enrique De Madrid
Pessoa singular · 1900-1918 (actividad registrada)

Fue subdirector de Geodesia y Catastro y director de Arquitectura y Ferro Carriles de la provincia de Buenos Aires entre 1900 y 1918 —entre otros cargos—, y el gobernador Camilo Crotto (cuya gestión transcurrió entre 1918 y 1921) lo designó ministro de Obras Públicas de esta jurisdicción. Los ministros para entonces solían ser elegidos por el mandatario provincial en consenso con Hipólito Yrigoyen y el partido, pero De Madrid fue una excepción, ya que era una figura resistida por las dos alas predominantes del radicalismo —los metropolitanos y los provincialistas—. Durante su gestión ministerial, recibió recurrentes pedidos de interpelación por parte de la Legislatura. Uno de ellos puede verse frente a la supresión de la Dirección de Geología y Minas, que estaba a cargo del ingeniero Roth (vinculado a Yrigoyen), cuando De Madrid argumentó que allí reinaban la ineficiencia y la impericia tanto de su dirección como de su personal, que había sido declarado cesante en su totalidad. En aquella ocasión, los legisladores lo cuestionaron haciendo referencia a diferencias político-ideológicas con Ruth, a partir de la enemistad entre Crotto e Yrigoyen.

Miguel Luis Morales
Pessoa singular · 1°/1/1923-31/12/1926 (actividad registrada)
Atilio Rocca
Pessoa singular
Juan Becchi
Pessoa singular
José Zeny
Pessoa singular